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TEMPERATURA PROPIA
 

TEMPERATURA PROPIA
Clave: 9786079527068




 
Precio: $ 60.00 MXN*
Oferta: $ 42.00 MXN*
* Pesos Mexicanos

Autor: Javier Prado Galán

Este libro cumple con un montón de propósitos. Es de algún modo una fundamentación de la ética sobre la base del discernimiento y de la apropiación consiguiente de posibilidades. Es también una invitación a pensar los sentimientos, las emociones y las pasiones, es decir, una invitación a hacer estética en el sentido etimológico de la palabra (“aisthesis” alude a lo sensible). Es, por otra parte, un debate sobre el modo de articular lo ético y lo estético. Pero es, sobre todo, una teoría felicitante que concede a lo ético y a lo estético su parte en el logro de una “temperatura propia” como lo característico de la plenitud a la que todos aspiramos.
Es verdad que el grueso del trabajo está destinado a poner las bases de esa teoría felicitante en un plano trascendental-metafísico, de modo que quien quiera poner ejemplos de los misteriosos vínculos entre lo ético y lo estético desde esta teoría felicitante tendrá que abandonar el terreno trascendental y se verá obligado a incursionar en el reino de lo talitativo. Hablar de una apropiación de posibilidades que me deje en un estado de atemperamiento a la realidad que he construido desde dicha apropiación, es hablar desde el punto de vista metafísico. Esto quiere decir que tanto el multihomicida como el santo se apropian posibilidades y quedan en un estado de atemperamiento a la realidad. Dicho estado es diferente en el plano talitativo aunque igual en el plano trascendental.
Benjamin dijo alguna vez que “ser feliz es percibirse a uno mismo sin temor”. Zubiri mismo definió la felicidad como “sentirse realmente bien”. Stuart Mill solía decir que “prefería ser un Sócrates insatisfecho a un cerdo satisfecho”. Groucho Marx con su incomparable estilo sarcástico señaló: “no es suficiente que yo sea feliz, necesito que los demás sufran”. Podría seguir citando frases que aluden a ese estado felicitante que se alcanza sobre la base de cierta apropiación de posibilidades quedando uno en un estado de atemperamiento a la realidad. Un moralista dirá de inmediato que no cualquier estado de atemperamiento es sinónimo de felicidad de modo que ni Hitler ni Ted Bundy fueron realmente felices. Podría argüir de la mano de Benjamin que dichos individuos no se percibieron sin temor en el continuo de su vida. Y tiene razón. No hablamos de cualquier apropiación de posibilidades sino de aquella apropiación que conduce a la felicidad, es decir, siguiendo a Zubiri, hablamos del “deber”.
El manuscrito está constituido por tres partes. “Propia (Temperatura)” es el apartado destinado a dar cuenta de la ética como apropiación de posibilidades. En dicho capítulo nos detenemos a poner en diálogo nuestra ética con otras fundamentaciones de la ética de modo que podamos advertir tanto los alcances como las carencias de nuestra oferta. “Temperatura (propia)” es la parte que desarrolla nuestra idea estética del sentimiento como un estado de atemperamiento a la realidad. Esta parte dialoga fugazmente con la noción heideggeriana de obra de arte como puesta en operación de la verdad. Al final exponemos en “Temperatura propia” las relaciones entre la ética y la estética de la mano de Kierkegaard, Foucault y Zubiri. Esta parte se detiene en algunos distingos sobre las llamadas antiguamente “potencias del alma”: la inteligencia sentiente, la volición tendente y el sentimiento atemperante. La intención es ver en la inteligencia sentiente el gozne que garantiza que hablar de volición tendente es al mismo tiempo hablar de sentimiento atemperante. Al final todo es fruición. La conclusión intenta explicitar aún más la teoría felicitante que queremos proponer. La fruición es la meta a alcanzar. Fruición como volición tendente y fruición como sentimiento atemperante, pero, sobre todo, fruición como bienaventuranza o como serenidad.
Javier Prado Galán

  • JAVIER PRADO GALÁN / TEMPERATURA PROPIA / ISBN: 978-607-95270-6-8


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